Exposición

‘Càpsula 02 · L’última melona de l’estiu’

5 septiembre — 19 octubre, 2026

Tramuntana

Hay un momento del verano en que la luz parece recordarse a sí misma. Los días se estiran más lentamente, como si supieran que pronto tendrán que volver a recogerse, y por las tardes el aire conserva el peso del calor, pero empieza a perder su certeza. Entre la persistencia y la despedida, aparecen unos últimos días que traen algo de fruta madura, de piel que se desprende, de arena que se enfría bajo los pies. No anuncian ningún final y, sin embargo, nos hacen mirar de otra manera aquello que hasta entonces parecía inagotable.

Es aquí donde las pinturas, los dibujos y las cerámicas de Ivan encuentran una proximidad inesperada. En este espacio pequeño, las piezas no se ofrecen como una secuencia cerrada, sino como fragmentos de un mismo latido, de una misma temperatura. Cada obra parece retener una escena que no acaba de explicarse: un gesto o una forma que persiste cuando la luz empieza a aflojar sin revelar del todo de dónde procede ni hacia dónde se dirige.

Hay algo de verano en esta insistencia, en este tiempo que avanza poco a poco. Las piezas dialogan con los niños que corren por la calle, con los helados que se derriten más deprisa de lo que duraría un deseo y con los abuelos que observan el mundo sin moverse de su rincón. Y, sobre todo, con el último melón de las vacaciones, compartido a trozos irregulares en una tarde que ya huele a otoño. Aquel melón que no es el más dulce de todos, ni el más perfecto, pero que tiene algo de los otros: la humedad del primero, la madurez del segundo, la conciencia de que será el último.

Este conjunto de piezas comparte también el ritmo de los amores estivales: encuentros intensos, fugaces y sin grandes artificios, que no prometen la eternidad pero que quedan grabados para siempre. Mirarlas es, quizá, una manera de habitar este intervalo. Los colores se convierten en rastros; las formas sugieren; la cerámica conserva el gesto de la mano; el dibujo fija una línea frágil y la pintura detiene el tiempo para hacer visible el movimiento.

Y quizá esto es lo que queda de los últimos días de intervalo: no una imagen exacta, ni una fecha, ni un recuerdo completo, sino una intensidad que vuelve de vez en cuando. Se hace presente cuando la luz cambia y algo —una figura, una textura, una grieta, una sombra— nos recuerda que también el tiempo puede ser modelado.

Fuera, el verano se acaba lentamente. Dentro, las formas siguen respirando.

Pablo Pareja-Alcaraz

Más información:

Fechas: 5 de septiembre – 19 de octubre de 2026
Dirección: Carrer dels Arboços 10, 17111 Vulpellac, Girona
Horario: De martes a sábado, de 10:00 h a 14:00 h y de 16:30 h a 20:30 h.
Teléfono: (+34) 643 695 663
Email: info@tramuntanagallery.com
Web: tramuntanagallery.com