Exposición

Orange isn’t Blue

25 marzo — 16 abril, 2023

OLIVER OKOLO, LA CREACIÓN DE UN NUEVO ARTISTA DEL RENACIMIENTO
Por Paul Laster, Whitehot Magazine, febrero del 2023

“Tienes que decidir quién eres y obligar al mundo a tratar contigo, no con la idea que tiene de ti.”
James Baldwin

Nacido en una zona agrícola del centro de Nigeria, en 1992, Oliver Okolo tenía dos sueños cuando era niño: uno el de llegar a ser una estrella del baloncesto y otro el de convertirse en artista. Tras practicar dibujando a Mickey Mouse y, más tarde, a los personajes de superhéroes de los cómics de Marvel para desarrollar la habilidad de su mano durante su infancia y sus años de formación, finalmente combinó ambos sueños en una serie de cómics hechos a mano en los que él mismo encarnaba a una estrella del baloncesto. Así, compartiendo estos cuentos ilustrados con su círculo de amigos, mostró a sus colegas lo que era capaz de hacer aplicando un poco de imaginación y mucha determinación.

Sin poder cumplir la esperanza de estudiar arte en la universidad, pasó a obtener una licenciatura en relaciones laborales en la Caritas University, una institución privada católica de Nigeria, donde desarrolló su compasión por los desafortunados y los oprimidos. Tras dejar la facultad, Okolo renovó su pasión por el arte y decidió emprender una carrera como artista. Atraído por las obras de los artistas clásicos —especialmente las de los grandes maestros, aunque solo las había visto en libros y en línea más que en la vida real—, fue aceptado como aprendiz de Clement Nwafor, un artista nigeriano con sede en Abuya que mezcla maravillosamente el collage textil con el retrato en sus pinturas realistas.

Conectándose a una comunidad de artistas en línea, Okolo mejoró sus habilidades gráficas viendo vídeos sobre dibujo a lápiz en YouTube y contactando con sus colegas a través de las redes sociales para promover tanto su trabajo como el trabajo de otros artistas que admiraba en Facebook, Twitter e Instagram. Proclamando repetidamente que “la única manera de apoyar a tu compañero artista es la de comentar y compartir sus publicaciones”, con la imagen de un trabajo terminado o bien la de un trabajo en curso —y retuiteando y compartiendo las obras de arte de otros—, se convirtió en parte de un grupo de artistas de ideas afines y así atrajo la atención de las galerías y los coleccionistas que los buscaban. Okolo no solo vendió obras y obtuvo encargos de esta laboriosa manera, sino que también encontró modelos para sus futuras pinturas.

Sin embargo, fue en el estudio de arte de Clement Nwafor donde pudo poner en práctica estas habilidades recién adquiridas. Como aprendiz de su mentor durante casi dos años, hizo recados, preparó lienzos, mezcló colores, pintó fondos y añadió objetos de naturaleza muerta a las pinturas que elaboraba Nwafor. Cuando sintió que ya había aprendido lo suficiente como para emanciparse, Okolo abrió un estudio propio en su casa. Con la genuina técnica de collage de sus cabezas hiperrealistas, dibujadas con carboncillo y pintadas sobre papel, con cuerpos, objetos y fondos representados libremente sobre el lienzo, el mundo del arte comenzó a interesarse por él y pronto le surgieron oportunidades para exponer.

“Yo comencé a hacer arte con lápices de carboncillo, así que, cuando comencé a introducir óleos en mis obras, pensé mantener en el proceso de hacer pinturas todos aquellos materiales con los que me encantaba trabajar”, compartió Okolo recientemente. “Quería trabajar con todos mis materiales favoritos —carboncillo, papel, óleo y lienzo— en una sola pintura. En este proceso, se me ocurrió un método de collage para pintar el rostro del modelo sobre papel y mezclarlo cuidadosamente con el resto de la pintura para completar la obra.”

Inspirado por los maestros de la Edad de Oro —como Rubens, Rembrandt y Vermeer—, por el retratista estadounidense del siglo XIX John Singer Sargent y por artistas contemporáneos como el renombrado pintor afroamericano Kehinde Wiley, el hiperrealista cubano Cesar Santos o el pintor abstracto estadounidense nacido en Irlanda Sean Scully —cuya paleta aprecia—, Okolo fue invitado a realizar residencias en Chicago y Acra que lo llevaron a ser incluido en notables exposiciones colectivas, como las de la Gallery 1957, en Ghana. Una de estas exposiciones en particular, titulada “[West] African Renaissance”, organizada en colaboración con la oficina de Christie’s de Dubái, destacó especialmente por su análisis del renacimiento del arte contemporáneo en Ghana, Nigeria y otras partes del continente africano.

“El arte es la única manera que conozco para explicar y transmitir mi opinión acerca de las cosas”, expresó Okolo en una publicación en Twitter en el año 2020. Al hablar de su cultura Igbo, muchas de sus pinturas desafían arraigadas costumbres y antiguas creencias. Su pintura alegórica “The rejects and a yellow guitar”, del 2022, muestra a tres intocables o marginados, miembros de los estigmatizados Osu del sistema de castas, quienes son tratados como esclavos por la población dominante Nwadiala, junto a un guitarrista que tranquiliza sus almas con su música. El grupo aparece sentado delante de un fondo de alta hierba que simboliza su paso al otro lado, al cielo. Okolo ve la música como un factor unificador que junta a las personas de todas las condiciones sociales y el cielo como un lugar donde todos son tratados por igual. Más allá de estas preocupaciones, los principales elementos visuales de la pintura —los marginados y la hierba alta— se relacionan con cuadros anteriores, lo cual forma parte de la estrategia de Okolo de seguir un hilo conductor a lo largo de su creciente conjunto de obras.

Otra pintura reciente, “Disguised persona (William Hurley)”, se basa en la fotografía de un hombre afroamericano de apariencia respetable que fue condenado por matar a su esposa y ahorcado por su crimen en 1909. Okolo lo ve como un equivalente de los empresarios y funcionarios corruptos del gobierno nigeriano que se visten y actúan como si llevaran el bien común en su corazón, pero que en realidad roban los recursos del país para su propio beneficio. Por otra parte, este lienzo contrasta con el titulado “The absence of chaos”, que presenta lo opuesto a una persona disfrazada. Retratando a un hombre joven sobre un fondo sereno —muy parecido al entorno lleno de paz que rodea a La Gioconda en la obra maestra de Leonardo da Vinci—, Okolo pinta en este cuadro a un hombre con la conciencia y el corazón limpios: una persona respetable que sabe quién es y que vive la vida con honor.

El artista inventa el mundo sobre el lienzo, el mundo que él quiere habitar. Fascinado por contar historias a través de su arte, Okolo presta una especial atención a los ojos y a las expresiones de sus modelos, afirmando que concibe los ojos de sus sujetos como “una puerta de entrada a la verdad que se encuentra tras el alma”.

Trabajando a partir de fotografías, que toma con su Nikon o que extrae de archivos y fuentes de internet, Okolo filtra sus personajes a través de escenarios alegóricos y poses del pasado para expresar sus preocupaciones sociales y, con suerte, generar algún cambio. Con su fusión de pasado, presente y futuro —a la que llama “contemporanismo clásico”—, este talentoso artista de treinta años de edad desafía a los antiguos maestros a volver a ser relevantes. Y, en este proceso —irónicamente—, quizá algún día sus obras colgarán en las paredes de venerados museos, justo al lado de las de ellos.

Más Información:

Fecha: 25 de marzo– 16 de abril, 2023
Dirección: carrer Nou, 1, 08870 Sitges, Barcelona
Horario: lunes a viernes 11 h-14 h 18 h-20.30 h Sábado 11 h-14 h 18 h-21 h domingo 11 h-14 h 17 h-20.30 h
Teléfono: (+34) 618 35 63 51
eMail: sorella@ooagallery.com
Web: www.ooagallery.com